El servicio de caridad a enfermos, ancianos y necesitados nos caracteriza desde nuestra fundación. Queremos llevar a término la tarea asistencial haciendo nuestros los sentimientos del Señor, que pasó haciendo el bien y curando a los enfermos.
 

Las hermanas y los laicos intentamos ayudar a los que sufren con nuestro trato delicado y prudente, con espíritu de sacrificio y un amor incondicional.